miércoles, 11 de junio de 2014

¿ES NECESARIO PREPARARSE PARA EL PARTO?





Ésta es una pregunta que me hacen con frecuencia…
Bueno, pues así, como respuesta general y cerrada: NO

El parto es un proceso fisiológico que va a producirse sí o sí cuando estamos embarazadas, no podemos evitarlo.
Hay varias teorías científicas que nos sugieren cuál es el desencadenamiento del parto: hay factores placentarios, musculares, hormonales… finalmente lo único que sabemos es que es el bebé el que decide poner en marcha el proceso, el que cuando está maduro decide salir.

Nos podemos hacer varias preguntas con respecto al parto...

¿Necesitamos aprender diferentes tipos de RESPIRACIONES?
¿Dónde quedo la respiración abdominal, la soplante lenta, la diafragmática…? en el cajón del olvido.
Porque si para el parto una de las cosas más importantes es dejarse llevar, no podemos al mismo tiempo estar recordando si hacer las respiración número 3 o la 1… es incompatible.




Respirar de manera relajada, acordándonos de expulsar bien el aire al mismo tiempo que hacemos una visualización de algo agradable o simplemente nos dejamos llevar por la contracción, sí que puede ayudarnos.

¿Necesitamos APRENDER A EMPUJAR?
Bien, es como si preguntamos si es necesario aprender a defecar; pues no. Las ganas de empujar vienen solas, es un reflejo propio del expulsivo derivado de que la cabecita del bebé está muy abajo y presionando el recto.
Sólo en el caso de que una mujer haya decidido ponerse anestesia epidural y su efecto le haya bloqueado completamente sin tener nada de sensación de pujo sería necesario que la matrona le dirigiera el pujo para que ese bebé consiga salir.

¿Necesitamos HOMEOPATÍA para ponernos de parto o que nos suba la leche?




Si nos desmarcamos de la medicalización del parto porque nuestro cuerpo es sabio y regula perfectamente el proceso parto-nacimiento-lactancia: ¿por qué entonces se quiere generalizar el uso de esta medicina alopática para "mejorar el proceso"?

¿Son utiles los MASAJES PERINEALES para evitar un desgarro?

Pues la evidencia científica dice que disminuye los riesgos de sufrir uno, pero sin duda alguna hay otros muchos factores que influyen también:

 - la posición del expulsivo; ya que de lado, en piscina de partos y a gatas el riesgo de desgarro es menor que en posiciones verticales y en litotomía (esta postura en concreto, de mujer tumbada con piernas arriba, a parte de ser antifisiológica es la que más desgarros puede producir)
 - no es lo mismo toquetear el periné de la mujer durante el expulsivo (algo que edematiza la zona) que mantener las manos fuera. Está completamente contraindicado hacer masajes perineales durante el proceso de parto
 - llevar anestesia epidural multiplica los riesgos de tener un desgarro/episiotomía y también de tener un parto instrumental (que en muchos casos implica hacer una episiotomía)
 - que los profesionales dirijan pujos en apnea a la mujer (aguantando el aire y empujando fuertemente con la contracción). Este tipo de pujos lesionan más el suelo pélvico que los espontáneos
 - la genética de la mujer, es decir, que más o menos elastina en la piel de una mujer influye
 - el tamaño del bebé; no es lo mismo un bebé de 2800 gr que otro de 4300 gr. Y tampoco es lo mismo que salga con la manita por delante pegada a la cabeza; esta situación produce más desgarros

El masaje perineal durante los meses previos al parto puede ayudar al autoconocimiento personal, puede ayudar a notar la sensación de estiramiento de la zona y puede ser clave hacerlo en pareja. Pero si no te apetece o te molesta no es una obligación ni debes sentirte mal, porque esto no va a ser determinante en el parto.
Y en cuanto a la episiotomía, el principal factor de riesgo para que se practique es que la persona que te asista el parto, tenga por costumbre realizarlas.
Sólo la sospecha de sufrimiento fetal indica practicar una.


Así pues ¿qué es lo unico que necesita una mujer para dar a luz?
Confianza en una misma, en su cuerpo y en su bebé; movimiento, tranquilidad, seguridad en el entorno y principalmente dejarse llevar.

Ahora bien, sin ser imprescindible, una preparación al parto impartida por una matrona actualizada puede ser de mucha ayuda. 

Transmitir a las mujeres una buena información sobre su pelvis, sobre las hormonas que rigen el proceso del parto, sobre las fases por las cuales pasarán ella y su bebé y sobre todos los métodos naturales y farmacológicos para controlar el dolor del parto (si es que lo hay), normalmente, aumentan la confianza y la seguridad en una misma, porque sólo con toda la información a su alcance una mujer puede decidir cómo quiere que sea el nacimiento de su hijo.



Hablar en esas clases sobre los cambios emocionales y físicos que se van a producir en el puerperio es bastante importante para poder desmitificar ese posparto de nubes y corazones rosas que se vende en algunos ambientes. 

A día de hoy sí es importante dar clases sobre lactancia materna.
¿Por qué? porque si no tenemos hermanas o amigas cercanas que estén dando pecho, muchas veces al primer bebé que vemos mamando es el nuestro.
Además hay demasiados mitos en el aire en contra de la lactancia materna que pueden llevarnos a tirar la toalla cuando esa no era nuestra idea inicial.




Es recomendable también tener previstos talleres de lactancia o grupos de apoyo a los que poder acudir si es necesario…
Y si por supuesto después de esto una mujer no desea dar pecho es su decisión y es completamente respetable.

Y proporcionar apoyo constante, para todo lo que la mujer/familia necesite… para escucharla, para apoyar sus decisiones (sean las que sean), para solventar dudas, para cuidar

¿Y qué hay de la preparación física para el parto?

Como he comentado arriba, el parto es movimiento...
Antiguamente las mujeres en los pueblos  trabajaban en el campo y en la casa agachadas o de rodillas, hacían sus necesidades en cuclillas y su actividad física era mucho mayor de la que tenemos habitualmente hoy en día; así sabemos que sus partos eran más fáciles que los de ahora.
Ya Aristóteles en el s III AC atribuía los partos difíciles a un estilo de vida sedentario.
Y actualmente hay numerosa evidencia científica que asocia la realización de ejercicio físico durante el embarazo con una disminución de patologías como la Diabetes, hipertensión, lumbalgias, menor ganancia de peso, mejor estado físico y mental, partos con menos complicaciones y mejor recuperación posparto.
También hay estudios que asocian el ejercicio físico materno con un aumento en el desarrollo psicomotor del bebé.

El agua es un lugar estupendo para practicar ejercicio, porque una embarazada se siente más ligera y puede realizar movimientos y estiramientos mucho más profundos que fuera.
También es cierto que el ejercicio en el agua cuesta menos trabajo pero es igual de efectivo y el riesgo de lesión es mínimo.




Y si cuentas también en este área con la compañía de una matrona especialista podrás movilizar y ejercitar pelvis, ligamentos, musculatura y articulaciones encargados en el momento del parto de acompañar a tu bebé hasta la salida.


Amanda Rodríguez Sánchez, Matrona






martes, 3 de junio de 2014

SEGUNDAS JORNADAS DE LACTANCIA Y CRIANZA CON APEGO EN MORATA DE TAJUÑA





Os presento las segundas jornadas de lactancia y crianza con apego en Morata de Tajuña el próximo 21 de Junio.

Adivinad quien imparte la charla "El Nacimiento, ¿cómo te gustaría que fuera tu parto?
Sonia Sierra de Aquamatronas y yo. :)

Gracias a las organizadoras por darnos esta oportunidad, especialmente a Lorena de Fisiobym.

Es necesario inscribirse, por lo que aquí os dejo la información.

Agradecemos difusión!!!


lunes, 5 de mayo de 2014

Hoy es el día internacional de las Matronas




Hoy 5 de Mayo es el día internacional de las matronas, y no hay mejor día, ya que ayer fue el día de la madre. Que ambas fiestas estén juntas en el calendario, sin duda alguna tiene algún significado…

Hoy me apetece hacer un homenaje a una comadrona muy especial; leyendo sus libros inicié un camino diferente al habitual, me hizo reflexionar y cuestionarme muchas cosas.

Soy consciente de que ahora estamos en un proceso de cambio en todo lo relacionado con la obstetricia y la atención a la mujer; numerosos profesionales están por el cambio y son muchas las mujeres que demandan una atención respetuosa en sus embarazos y partos. Sin duda creo que este cambio ya no hay quien lo pare.

Somos ya muchas las matronas inconformistas, las que cuestionamos las cosas, las protestonas, las que no nos sirve el "porque siempre se ha hecho así" y las que definitivamente queremos recuperar el lugar que históricamente tenemos: profesionales acompañando a mujeres en todas las etapas de su vida.

COMADRONAS = CON LAS MUJERES

¿Donde? dentro o fuera de los paritorios, en los domicilios, en las consultas de atención primaria, en consultas privadas, en grupos de apoyo, en planificación familiar, en los colegios, en medios de comunicación…



CONSUELO RUIZ VELEZ FRIAS


Nació en Madrid en 1914.
Con 30 años se adentró en el mundo de la obstetricia por curiosidad; de pequeña había visto parir a mujeres de su familia en casa sin dolor pero cuando ella misma fué a la maternidad a dar a luz sólo escuchó gritos de las parturientas. Nunca pudo saber en sus carnes qué se sentía al parir puesto que tuvo una cesárea.
Decidió hacerse comadrona para poder estudiar a conciencia el parto, tratando de descubrir por qué dolía casi siempre la última fase,  la del expulsivo. 
Comenzó a trabajar en la Beneficencia Municipal de Madrid como comadrona y asistiendo partos a domicilio. También asistió a numerosos cursos y congresos; precisamente fué en 1955 en un Congreso en París sobre la Psicoprofilaxis del Dolor en el Parto cuando descubrió por qué dolía realmente el parto.
El Metodo Lamaze  afirmaba que las contracciones uterinas dolían debido a la existencia de un reflejo condicionado negativo que, además de dolor, provoca miedo y resistencia por parte de la mujer.
Consuelo intentó introducir este método en España para preparar a las embarazadas enseñándoles en qué consiste el embarazo y el parto, comparándolo con otras funciones fisiológicas que no duelen, pero fué imposible. Esta preparación fue rechazada, argumentando que el descubridor de los reflejos condicionados en el cerebro fue un fisiologo ruso a quién le fue concedido el premio Nobel en 1904; y los españoles no querían de los rusos en esa época ni el parto sin dolor.
Estabamos en plena Dictadura franquista y por aquel entonces una mujer no debía pensar, realizar trabajos importantes ni mucho menos implantar un método para dar poder a otras mujeres, para que fueran dueñas de su cuerpo y quitarle ese derecho a los ginecólogos (hombres por supuesto) y a la ciencia médica. También ese Método iba en contra de lo que decían las sagradas escrituras “Parirás con dolor”.
A consecuencia de esto a Consuelo la despidieron del hospital donde trabajaba y la vetaron en todas partes por revolucionaria. Ni sus compañeras comadronas, por miedo, ni las feministas de la época la apoyaron, ya que la maternidad no les interesaba demasiado.
Tuvo que exiliarse, pero aprovechó para aprender idiomas y seguir formándose, a parte de trabajar en diferentes ambitos.
Cuando finalizó la Dictadura, en plena Transición regresó a España y volvió a trabajar.
En 1976, en la nueva Maternidad Provincial de Madrid, dotada de todos los adelantos modernos, se celebró un "Cursillo de actualización obstétrica para matronas", al cual asistió. Allí el doctor Caballero Gordo presentó el "Parto Dirigido, en sustitución del parto normal". No podía creer lo que estaba escuchando, intentó  hacer razonar a profesores y alumnas de que lo que se intentaba era un disparate puesto que tan antiguas como el parto, son la respiración, la digestión y la circulación de la sangre y a nadie, en su sano juicio, se le ocurre "dirigirlas", cuando funcionan normalmente..
De lo que la ciencia médica se debe ocupar es de reconducirlas a la normalidad, si ésta está alterada.
Después de aquello y hasta el final de sus días no quiso volver a trabajar en hospitales ya que no estaba dispuesta a dirigir un parto con oxitocina ; así pues continuó asistiendo partos domiciliarios sin prisas, respetando los tiempos y la fisiología del proceso; y haciendo  preparación psicológica a embarazadas de forma privada, aunque muchas veces sin cobrar.
A finales de los 80, el pequeño grupo de comadronas y profesionales autónomas que iniciaban la recuperación del parto domiciliario, y la mejora de las condiciones de asistencia al nacimiento, crearon la Asociación española Nacer en Casa. Contactaron con Consuelo y la hicieron su presidenta de honor, y su maestra.
Consuelo por esa época ya no podía asistir partos pues había sufrido un ICTUS y presentaba una hemiplejia pero continuaba preparando psicologicamente, asistía a la dilatación y para el expulsivo avisaba a alguna matrona / ginecólogo.
A los 84 años publicó su "Cartilla para aprender a dar a Luz", más tarde el libro “Parir sin Miedo”, a los 90, aún asistía partos en domicilio, con dignidad y respeto, en libertad, sin miedo, sin presión, sin peligros y sin dolor! 

Falleció a los 91 años en Madrid a finales del 2005




lunes, 21 de abril de 2014

El parto en compañía de una Matrona



Hoy vamos a hablar del parto y la importancia de que sea una matrona la que te acompañe durante todo el proceso.
¿Qué sería lo ideal? Que te acompañe la matrona que hayas elegido, con la que tengas feeling.. pero eso normalmente sólo puedes hacerlo si la contratas de manera privada (o para parto domiciliario o bien para que esté contigo en el hospital).
Si das a luz en el hospital lo normal será que te atienda una de las matronas que esté de guardia.

¿Qué hace una matrona?

Te acompaña.
Para que el parto progrese es importante que te sientas segura y te dejes llevar; para reforzar tu seguridad, para tener un hombro donde reposar, para animarte, para cuidarte… ahí está la matrona.

Comprueba que todo marcha correctamente.
Escuchará con frecuencia el corazón de tu bebé en caso de ser un parto normal o bien continuamente en caso de ser un parto medicalizado (con epidural, oxitocina sintética o bien un parto de riesgo el cual haga falta monitorizar todo el tiempo).
Irá comprobando que la dilatación avanza mediante tactos vaginales (en condiciones normales no hace falta hacer más de un tacto cada cuatro horas).
Te ayudará cada ver que quieras cambiar de posición, te traerá algo de beber o comer si lo deseas y será tu soporte tanto físico como emocional.
Le contará a tu pareja todo lo que puede hacer para ayudarte, será también su apoyo…
Si sientes dolor, te ofrecerá todos los recursos a su alcance para que puedas mitigarlo: pelota de pilates, cambios de postura (a gatas, de lado, sentada…), saquito de semillas caliente para la zona lumbar, bañera/ducha de agua caliente, masajes en la zona sacra, respiraciones, relajación, uso de la voz para ayudar a la apertura vaginal, oxido nitroso o incluso anestesia epidural si ese es tu deseo.
Es muy importante elegir el lugar donde vais a dar a luz en función de cómo queréis que sea vuestro parto; es tan importante porque actualmente no en todos los hospitales se trabaja de la misma manera y no todos tienen los mismos recursos; De hecho aún quedan bastantes hospitales con protocolos obsoletos donde los partos se medicalizan por rutina y la matrona es desplazada en determinados momentos por el ginecólogo. Eso es un problema ya que el ginecólogo no es el profesional más adecuado según la OMS y el Ministerio de Sanidad para atender los partos normales; el médico está formado principalmente en patología y el parto es un hecho fisiológico que debe ser atendido por una matrona.

Durante el expulsivo…
Recoge a tu bebé en la postura que tu hayas decido tenerlo y sólo en el caso de que compruebe sufrimiento fetal o bien que el bebé tenga dificultades para salir, llamará al ginecólogo para ayudarte.
Te pondrá a tu bebe al pecho, piel con piel, para que se agarre a la teta cuando quiera, cubriendo a los dos con toallas y así os quedareis si todo va bien el máximo tiempo posible.
Mientras el cordón siga latiendo no hace falta cortarlo, de hecho es mejor dejarlo incluso hasta que salga la placenta, ya que cuanta más sangre le pase al bebé mejor; además su adaptación respiratoria será más suave ya que al mismo tiempo que comienza a expandir los pulmones le está pasando oxígeno a través del cordón umbilical.
La matrona recogerá la placenta cuando salga y suturará el periné si fuera necesario.
Horas más tarde se pesará al bebé y se le medirá, sin prisa…
También se asegurará de que estáis bien, ser madre es el mayor cambio en la vida de una mujer y necesitará un tiempo de adaptación.


Así pues mi recomendación es: ¡Solicita una matrona en tu parto!




miércoles, 26 de marzo de 2014

¿Me dejas que te programe el parto?





Me cuentan muchas historias ultimamente… mujeres a las que acompaño en sus pospartos, otras que me consultan por email, amigas de amigas …
¿Cómo puede ser que a una mujer le vendan en una clínica privada que el mismo ginecólogo que le está siguiendo el embarazo va a estar el día de su parto? ¿tiene una bola de cristal como la bruja Avería para adivinar el día que parirá esa mujer y así ponerse una guardia? ¿les dice lo mismo a todas sus pacientes? (digo pacientes porque para la mayor parte de los gines las embarazadas son "pacientes", como si en lugar de un bebé tuvieran un cáncer de páncreas a tratar). Porque si le dice lo mismo a todas será que es Jesucristo y está en todas partes al mismo tiempo…
¿Cómo puede ser que en estas clínicas los bebés sean más grandes/pequeños de lo normal y en los ecógrafos de la seguridad social no?
¿Y si trae vueltas de cordón el bebé? pues… peligrosísimo porque podría ahorcarse en el momento del parto, claro…
Y ya no cuento los casos de mujeres a las que se explora vaginalmente en la semana 40 de gestación (por rutina, sin contracciones y sin ningún motivo) y el resultado es que están "muy verdes" entonces lo mejor es programar el nacimiento porque seguro que solas no se pondrán de parto.
O bien en esa exploración se ve que están "favorables" (es decir con 1 cm o 2 de dilatación) y ya para qué esperar… mejor inducir.
Ah y se me olvidaban los viernes y los días previos a semana santa, navidad… y si me apuras porque vives un poco lejos del hospital no vaya a ser que tengas al bebé por el camino en el coche...

Estamos en el siglo 21 y esto sucede en España, las mujeres día tras día son engañadas como chinos.
¿Es necesario que las mujeres nos tengamos que hacer un master en partos como me preguntan a veces mosqueadas (y con razón) en mis clases de preparación al parto?
¿Por qué no podemos trabajar tod@s en base a las recomendaciones del Ministerio?
No estoy hablando de cosas radicales, sólo buena praxis.

La OMS no recomienda más de un 10% de inducciones pero aquí en España varia muchísimo en función del hospital en el que estemos: público o privado, de Madrid o de Pais Vasco. ¿Y por qué? pues porque en Españistan cada uno hace lo que le da la gana… ¿no vemos el telediario? pues eso, que aquí no hay consecuencias legales sobre la mala praxis obstétrica.
Seguro que a un cardiólogo sí le meterían un puro si indicara un by pass de la arteria aorta sin que ésta estuviera rebosante de placas de ateroma (colesterol).
¿Entonces por qué no se demanda al que programa una inducción por "bebé grande" y esto acaba en una cesárea "por fracaso de inducción" y un bebe de 3 kg?
Claro, que ya entiendo… que como la mujer no dilataba pues salvaron a su hijo sacándolo por cesárea, que seguro que había desproporción pélvico-cefálica y el niño no podía salir...

¿Pero por qué es mala praxis programar un parto sin una indicación REAL?
Pues porque es someter a un bebé a un riesgo innecesario, es forzarle a que salga sin que él lo haya decidido, es manipular a la naturaleza y tener mucha más probabilidad en acabar en unos fórceps por malposición de la cabecita o una cesárea por riesgo de pérdida de bienestar fetal; es atar a una mujer a un gotero de oxitocina sintética (la cual inhibe la producción de oxitocina endógena, endorfinas y baile que estas realizan durante un parto normal) y obligarla prácticamente a pedir anestesia epidural para soportar el dolor (porque las contracciones producidas por el gotero nada tienen que ver con las naturales).
Es mirar el beneficio y comodidad de uno mismo antes que la del bebé y la mujer que tenemos delante.

Hasta hace unos años en algunas clínicas se robaban niños… a día de hoy se roban partos.


Os dejo un estupendo artículo que escribió Gema Mendez, compañera Matrona sobre las indicaciones y riesgos de un parto programado; porque hay veces que los beneficios superan a los riesgos y es necesario y justificado realizar una inducción.

lunes, 17 de marzo de 2014

Posparto. La primera revisión con la matrona.



Después de dar a luz, la matrona juega un papel muy importante en las semanas posteriores al parto. La primera revisión con la matrona consiste en una visita en la que esta profesional estará pendiente de la salud de la madre, de su estado físico y anímico, y de la crianza del bebé. El buen agarre al pecho es uno de los mejores indicativos para la instauración de la lactancia.
Si has tenido un parto hospitalario te darán el alta a las 48 horas aproximadamente (72 horas si ha sido una cesárea) y lo ideal es que tu matrona te vea dentro de la primera semana de vida de tu bebé. En este caso, puedes pedir cita a tu matrona del centro de salud o bien te visitará una matrona privada en casa que hayas contratado previamente.
Si has optado por un parto domiciliario, entonces será la matrona que te ha acompañado durante todo el proceso del embarazo la que te visite en el posparto. En este caso, lo normal es que te visite a las 24 horas del nacimiento del bebé, a los tres días, a la semana… 

La matrona y las emociones de la mamá

El objetivo de la matrona en la primera visita es percibir en qué estado se encuentra la madre. Por este motivo, en primer lugar nos sentarnos y escuchamos. Este punto es fundamental para entender cómo se siente la mamá y cuáles son sus necesidades personales.
Es normal que os sintáis cansadas, agobiadas, ¡con mil dudas! Pues para eso estamos, para apoyaros y daros todo el respaldo posible.
El parto puede haber sido increíble, podéis estar contentísimas... pero no es siempre así, por lo que a veces necesitáis hablarlo con alguien que os comprenda. Poder expresar emociones es muy importante en un momento así.
Tras dar a luz todo se trastoca... no es que vaya a peor, sencillamente es que se produce un cambio que precisa un tiempo de adaptación y de conocimiento mutuo; el bebé tiene que conoceros y vosotr@s y vosotr@s a él.
A veces la madre, la suegra, la tía o la amiga no son el mejor apoyo, puesto que tienden a dar consejos, consejos que no se les ha pedido y que a veces van en contra de lo que piensan los padres; así pues es muy importante que el padre sea el encargado de restringir las visitas, si así lo requieren la madre y el bebé.

La matrona y estado físico de la madre

A nivel físico, las matronas comprobamos la altura uterina, que irá descendiendo poco a poco hasta no palparse aproximadamente a los 10 días del parto y preguntaremos por el sangrado (loquios) que será aproximadamente como una regla. Si hay puntos en el periné los revisaremos y preguntaremos por dolor o molestias.
En esta primera visita, es interesante tomar la tensión y temperatura para comprobar que todo esté bien.
También es importante aconsejar sobre los hábitos alimenticios, una buena hidratación y sobre vuestro bienestar al ir al baño.
El agarre del bebé al pecho (si habéis optado lógicamente por lactancia materna) también preocupa a la matrona. Si es posible, lo ideal es presenciar una toma y comprobar que el bebé tenga la postura adecuada y se enganche de manera efectiva al pecho, porque de lo contrario podría hacer grietas a la madre. Sabemos que lo más importante para una lactancia eficaz es un buen agarre y una correcta postura del bebé.

El bienestar del bebé y la matrona

A continuación, la atención de la matrona se centra en el bebé. Pesaremos al bebé (lo normal es que haya perdido peso desde el nacimiento, pero dependerá de si la visita que estamos realizando es a las 24 horas, 3 días o 5 días posparto; habrá que individualizar) y comprobaremos los reflejos arcaicos.
Preguntaremos por orina y meconio del bebé y comprobaremos su bienestar general.
Si la visita es la de las 48-72 horas también le realizaremos las pruebas metabólicas, si así lo deseáis.
Si estás a punto de tener un bebé, no lo dudes ¡contacta con tu matrona!